Los musgos son una especie a menudo subestimada. Sin embargo, existen desde hace millones de años y han desempeñado un papel importante en la historia de la humanidad en los ámbitos del arte y la cultura, la vivienda y la construcción, así como la salud.
En el fondo del barranco, en el seno del bosque,
brotan delicados musgos verdes,
una alfombra suave como el terciopelo.
A simple vista parecen pequeños,
pero su estructura esconde una maravilla
de copas, hojas y ramas.
(traducción libre) Helmina von Chézy (1785-1856), periodista, poetisa y libretista alemana. Primeras líneas de su poema «Jesús y el musgo», también utilizado como texto para la composición «Moosröslein» de Carl Loewe.
¿Qué edad tienen los musgos?
Los musgos fueron las primeras plantas que lograron pasar del agua a la tierra y son las plantas más primitivas que existen. Sin embargo, dado que los musgos se fosilizan con dificultad, se sabe muy poco sobre ellos y sus predecesores de períodos geológicos anteriores. La teoría actual parte de la base de que los musgos se desarrollaron a partir de algas verdes hace aproximadamente entre 400 y 450 millones de años. Los musgos más antiguos se han encontrado en ámbar.
¿Cuántos tipos de musgo hay?
Se conocen alrededor de 16.000 especies de musgos en todo el mundo. La mayor diversidad de especies se encuentra en las regiones tropicales, mientras que en Europa se conocen unas 1.700 especies. En los jardines botánicos, los musgos suelen exhibirse en jardines propios dedicados a ellos, como por ejemplo el Jardín de Musgo del Jardín Botánico de Berlín.
Las especies de musgo se dividen en tres grupos: hepáticas, musgos frondosos y antoceros, aunque solo hay entre 200 y 250 especies de musgo antoceros. Aproximadamente una cuarta parte de las especies de musgo conocidas han sido clasificadas como en peligro de extinción. Las causas del declive de los musgos son, por ejemplo, la destrucción de hábitats, la contaminación atmosférica, el exceso de fertilización, la restauración de edificios y muros antiguos, una idea exagerada de la limpieza y el orden, la recolección comercial de musgos o la extracción de turba de los pantanos.
¿Cómo funciona la reproducción en los musgos?
Los musgos no tienen raíces ni flores, ni contienen lignina, el material que compone la madera. Sin embargo, pertenecen al reino vegetal, ya que realizan la fotosíntesis. Pueden reproducirse tanto sexualmente (mediante la formación de esporas) como asexualmente (mediante la clonación de partes de la planta quebradas), lo que muchos expertos consideran decisivo para su éxito evolutivo.
Los musgos son auténticos maestros de la supervivencia: algunas especies se encuentran en casi todo el mundo y en los hábitats más diversos. Ya sea en árboles tropicales y bosques de coníferas, en turberas altas o incluso en terrenos rocosos o pedregosos, cuando nada más puede arraigar, los musgos pueden hacerlo durante mucho tiempo.
La clave de esta capacidad de supervivencia es que los musgos no dependen de un suministro de agua desde el suelo, sino que absorben el agua a través de toda la superficie de sus hojas mediante ósmosis (la difusión de sustancias a través de una membrana semipermeable). Esto les permite prosperar incluso en suelos pobres en nutrientes, áridos o incluso pedregosos, siempre que la humedad del aire sea suficientemente alta. Cuando reciben luz solar y el suministro de agua necesario, el dióxido de carbono se convierte en glucosa y oxígeno mediante la fotosíntesis. Las sales minerales que necesitan para su crecimiento llegan a la planta a través de los rizoides, estructuras similares a raíces que las conectan con el suelo.
Debido a su carácter de humedad variable, puede ocurrir que durante una fase seca se detenga el metabolismo y la planta entre en un estado de reposo. Cuando vuelve a haber suficiente humedad, el metabolismo se reanuda.
¿Por qué son importantes los musgos para el medio ambiente?
Los musgos son el hábitat de muchos microorganismos. En un metro cuadrado de musgo se pueden encontrar hasta 60.000 animales diminutos. Estas plantas de crecimiento bajo gozan de un reconocimiento cada vez mayor en el ámbito de la ecología, y algunas especies de musgo sirven como indicadores fiables de la humedad y el grado de acidez del suelo.
Además, pueden utilizarse como bioindicadores en la monitorización de la contaminación. Esto se debe a su capacidad para absorber agua y nutrientes directamente a través de la superficie. De este modo, los contaminantes disueltos en el agua se absorben directamente y los tóxicos ambientales y los metales pesados pueden detectarse posteriormente en las plantas.
Los musgos también se utilizan cada vez más como indicadores en el control de la calidad del aire. Al mismo tiempo, tienen la capacidad de mejorar la calidad del aire al fijar y metabolizar las partículas finas.
Los musgos sirven como depósitos naturales de agua. Dependiendo de la especie, pueden absorber entre 8 y 20 veces su peso seco en agua. El almacenamiento y la liberación continua de agua al medio ambiente son útiles para prevenir las inundaciones.
Una forma especial de musgo son los musgos de turbera, que constituyen la mayor parte de la masa de una turbera. Se conocen alrededor de 250 especies de musgo de turbera «Sphagnum» en todo el mundo.
En un pantano, las partes muertas del musgo y el dióxido de carbono (CO₂) quedan atrapados de forma permanente en la turba, lo que mitiga el efecto invernadero. ¡Aproximadamente el 30 % del CO₂ atrapado en el suelo se debe a la presencia de musgo de turbera! Por este motivo, la protección de los pantanos que aún quedan y la renaturalización de los pantanos que fueron desecados son cuestiones de suma importancia.
¿Tienen propiedades curativas los musgos?
Los musgos no solo destacan por su capacidad para reducir las partículas finas y sus efectos positivos sobre el clima, sino que también tienen muchas otras ventajas para las personas y el medio ambiente. Sus componentes tienen un efecto germicida y los protegen de hongos y bacterias. Estas sustancias antiinflamatorias también hacen que estas plantas sean interesantes para una amplia variedad de aplicaciones médicas. Los maoríes de Nueva Zelanda, por ejemplo, utilizaban el musgo para combatir las enfermedades de transmisión sexual. Además, se cree que algunas especies de musgo tienen efectos antipiréticos y diuréticos. Hasta la Primera Guerra Mundial, se utilizaban compresas de musgo de turbera para curar heridas debido a sus propiedades absorbentes y antisépticas.
El efecto curativo del musgo también se transmite en antiguas leyendas. La siguiente grabación de audio habla del efecto del musgo de turbera para fortalecer las defensas antes de la llegada del invierno.
La industria cosmética y sanitaria también aprovecha los ingredientes de los musgos para cremas antienvejecimiento, para la tos y la ronquera (utilizando las raíces del musgo de turba), para baños y envolturas de turba, así como para enfermedades reumáticas. Los musgos también se utilizan en la medicina tradicional china (MTC).
Los musgos también se utilizaban en el hogar. Los nativos americanos aprovechaban la capacidad absorbente y las propiedades desinfectantes de los musgos para fabricar pañales para bebés, mientras que en Europa se utilizaban a menudo como relleno para colchones o para rellenar grietas en las paredes. La siguiente muestra de herbario muestra el musgo Hypnum cirrhosum, donde Hypnum proviene de la palabra griega hypnos, que se traduce como «sueño» y hace referencia al uso de los musgos en los colchones.
Esta pintura muestra una cocina alpina pintada por Ernst Ludwig Kirchner, quien escribió que las grietas de las paredes estaban rellenas de musgo. Dieses Gemälde zeigt eine alpenländische Küche gemalt von Ernst Ludwig Kirchner, der dazu schrieb, dass die Risse in den Wänden mit Moos gefüllt waren.
¿Se puede construir con musgo?
Ya se trate de antiguas casas subterráneas o de casas nórdicas construidas con turba y algas marinas (en los siglos XVII y XVIII), los materiales de construcción vegetales se utilizaban principalmente en regiones con escasos recursos madereros para el aislamiento y la protección.
La investigación sobre tecnologías de construcción ecológicas que utilizan sistemas de vegetación sigue en curso, pero ya se han observado efectos positivos en la eficiencia energética y la calidad del aire. Por ello, la vegetación en las superficies de los edificios ha ido ganando importancia en los últimos años.
Los edificios pueden cubrirse con plantas altas (por ejemplo, hiedra) y bajas (por ejemplo, musgo). El musgo es más resistente a los cambios de temperatura ambiental, soporta mejor los fenómenos meteorológicos extremos, incluidas las sequías (sobrevive a la desecación), y puede fijar los contaminantes del aire. Gracias a su mayor absorción de agua, generan además un enfriamiento por evaporación que reduce la temperatura de la fachada en verano. En invierno, la alfombra vegetal aporta un factor de aislamiento adicional, dependiendo de su densidad. El uso de musgos en el sector de la construcción ha dado lugar a un aumento del número de proveedores de lo que se conoce como «arte del musgo» para el diseño de paredes de interiores y exteriores. También se ha estudiado el efecto positivo de los tejados verdes sobre la temperatura ambiente en las instalaciones fotovoltaicas, ya que la reducción de la temperatura puede aumentar la eficiencia de los elementos fotovoltaicos.
Sin embargo, la mayor desventaja de la vegetación en edificios, ya sea en tejados o fachadas, es el mayor esfuerzo de mantenimiento que requiere. Las plantas deben cuidarse regularmente para que cumplan su función y no se dañen las superficies del edificio. Aunque los musgos no necesitan cuidados debido a su limitado crecimiento en altura, se necesita una gran cantidad de agua para que tengan un efecto ecológico.
¿Están en peligro los musgos?
Dado que los hábitats de los musgos han disminuido considerablemente debido a la actividad humana, cada vez más especies de musgos se incluyen en la Lista Roja de Especies Amenazadas. Los musgos se protegen principalmente mediante la protección de su hábitat y del suelo, ya que son difíciles de cultivar y trasplantar.
En definitiva, los musgos favorecen nuestra convivencia, ya que tienen múltiples usos y desempeñan un papel importante en la protección del clima (almacenamiento de CO2, fijación de partículas finas). Y la emoción continúa: ¿quién sabe qué otras propiedades beneficiosas de los musgos se descubrirán en el futuro?
Traducción: Ramiro Ortiz
Bibliografía
- Merle Geissberger: Moose in Graz und ihre Rolle als Klima- und Luftverbesserer, Graz 2019
- Eberhard Parlow/ Thomas Kleiber/ Roland Vogt: Verbesserung des Stadtklimas durch Dachbegrünung. In: Regio Basiliensis, 52/1, 2011, S. 17-28
- Daniel Ponweiser: Einsatz von Nutzpflanzen bei Fassaden- und Dachbegrünung, Wien 2021
- Spectrum.de: Moose. In: Lexikon der Biologie. Online unter: https://www.spektrum.de/lexikon/biologie/moose/43933