Exposiciones

Los rostros de Europa

La inspiración de la naturaleza

El paisaje ha sido fuente de inspiración para numerosos artistas y se ha empleado a menudo como vehículo para suscitar emociones. Muchos paisajes idílicos y románticos del siglo XIX retrataban un Edén perdido en contraposición al contexto de la industrialización.

El artista esloveno Franc Kavcic/Caucig es uno de los principales representantes del estilo neoclásico centroeuropeo. Sus paisajes idealizados representan el poderío de la naturaleza y sus peligros ocultos.

Muchos pintores combinaron los temas paisajísticos con motivos de sus tradiciones autóctonas para suscitar emociones en torno a la identidad nacional. El artista húngaro Tivadar Csontváry Kosztka viajó a lo largo y ancho del mundo buscando un tema central para su arte. Los cedros milenarios desempeñan un papel fundamental en la antigua mitología húngara y, al elegir dicho motivo, Csontváry dio forma a un original concepto de identidad nacional.

La influencia de los principales movimientos de arte contemporáneo se evidencia con claridad en la obra de muchos artistas. El eslovaco Zolo Palugyay, por ejemplo, estudió en muchos de los centros de arte contemporáneo de Europa, tales como Budapest, Cracovia, Múnich y París, pero ambicionaba un lenguaje propiamente eslovaco en la pintura moderna.

El artista naif Ivan Rabuzin, de Croacia, pintó paisajes líricos e idealizados rebosantes de optimismo y espiritualidad.