Exposiciones

Los rostros de Europa

Revolución y guerra

La edad de la razón fue rápidamente sustituida por un periodo de gran agitación, encarnado en la Revolución Francesa entre 1789 y 1799, y en las campañas militares de Napoleón. Artistas de toda Europa fueron testigos de estos dramáticos sucesos, representando luchas por reinos en decadencia y documentando guerras que cambiaron el curso de la historia europea.

El artista francés Eugène Delacroix nació en el momento en que los ideales de la Ilustración daban paso a las ideas y los estilos del Romanticismo. Inspirado por la revuelta parisina de 1830, pintó este emblemático acontecimiento de la lucha por la libertad, 28 de julio de 1830: la Libertad guiando al pueblo.

He abordado un tema moderno, la barricada, y aunque puede que no haya luchado por mi patria, al menos habré pintado por ella.

Los sucesos de la Península Ibérica y la resistencia contra los ejércitos de Napoleón fueron documentados por Goya en su obra El 3 de mayo en Madrid (o ''Los fusilamientos del 3 de mayo''). En ella se representa la ejecución de ciudadanos españoles como represalia por el alzamiento del día anterior.

La libertad y las oportunidades que tenían los artistas para expresarse en tiempos turbulentos han sido muy desiguales en distintos lugares y en distintas épocas. Sin embargo, siempre se ha reconocido el poder del arte para influir en la opinión pública, tal y como demuestran quienes han usado el arte con fines políticos y quienes han tratado de censurarlo.

Uno de los mayores combates en la Europa del siglo XVI fue la batalla de Orsha, un conflicto entre la Mancomunidad de Polonia-Lituania y el Gran Ducado de Moscú.

El coste en vidas humanas de la Primera Guerra Mundial y la huida de refugiados fueron documentados en esta representación modernista realizada por el artista letonio Jēkab Kazaks.