Las plantas comestibles que vinieron de América

Papaya: la fruta de los ángeles

PAPAYA (Carica papaya L.)

Esta fruta fortalece el estómago y ayuda a la digestión. Algunos la comen como viene del árbol, pero otros la preparan con azúcar y hacen una mermelada que es agradable a la vista y una delicia para el paladar.

Rochefort, César de; Rochefort, Charles de & Poincy, Louis de. (1665) – ‘Histoire naturelle et morale des Iles Antilles de l'Amerique’

El navegante Cristóbal Colón tradujo ‘ababi’, el nombre caribeño de la papaya, como fruta de los ángeles. Se cree que este árbol tropical de rápido crecimiento es originario de Mesoamérica donde aún existen poblaciones silvestres de esta especie. Los primeros exploradores llevaron la papaya hasta la isla de La Española a principios del siglo XVI, provocando su expansión por el Caribe y América del Sur. Posteriormente viajó con los españoles hasta Filipinas, desde donde se extendió rápidamente a otras zonas tropicales de Asia. Fue más tarde cuando otros países europeos la introducen en sus colonias africanas, llegando a tener ya en el siglo XVII una distribución pantropical

Sus frutos son consumidos frescos o procesados en dulces o mermeladas. Frutos, tallos y hojas son ricos en papaína, una enzima muy utilizada para ablandar carne, así como en la industria textil, cosmética, farmacéutica y alimentaria. Tradicionalmente se ha utilizado como insecticida y para tratar una gran variedad problemas de salud, como estreñimiento o indigestión y externamente para el tratamiento de verrugas, cicatrices y quemaduras.