Art Nouveau

La impresión

Introducción

La segunda parte del siglo XIX fue testigo de una explosión de todo tipo de materiales impresos: salas de lectura públicas, novelas, periódicos ilustrados, caricaturas, impresiones coleccionables y ediciones de lujo. Las líneas sinuosas y los motivos naturales del Art Nouveau estaban muy presentes en los libros de diseño y marcas ex libris producidas por diferentes artistas. Se publicaron revistas y periódicos sobre tendencias artísticas y decorativas por toda Europa, incluyendo las revistas publicadas en Múnich Jugend y Ver Sacrum, editadas por la Vienna Secession. La vanguardia del Art Nouveau en San Petersburgo se transmitía a través del Mir Iskusstva (Mundo de Arte). Presentaba las primeras exposiciones artísticas de la compañía de danza Ballets Russes.

Ilustraciones y edición

Aubrey Beardsley (1872-1898) fue un personaje clave en el mundo de la ilustración y la edición, además de una de las personalidades más importantes del movimiento estético. Nacido en Brighton, una ciudad costera inglesa, combatía el tedio de un trabajo de oficina con el dibujo y la ilustración. Animado por Edward Burne-Jones, en 1892 decidió trasladarse a París. Una ilustración de Salomé sujetando la cabeza chorreante de Juan Bautista lo llevó a la fama. Esta ilustración se publicó en la primera edición de The Studio, una revista con lectores a escala internacional. El alto contenido erótico de su pluma y sus ilustraciones representando la decadencia de fin de siglo también se publicaron en la publicación trimestral de estética The Yellow Book. Esta asociación acabó con el juicio y encarcelamiento de Oscar Wilde en 1895, que afectó a todo su círculo de conocidos. La carrera de Beardsley fue trágicamente corta: murió de tuberculosis con 25 años.

Periódicos y revistas

Numerosas revistas y periódicos presentaban nuevas tendencias artísticas y decorativas, pero la favorita fue siempre Jugend. Esta publicación semanal de Múnich editada por Georg Hirth, conocida por su capacidad de marcar tendencia, le dio nombre al Jugendstil (estilo joven). En un fino formato (20 páginas como máximo), presentaba ropa de moda, literatura y arte mediante el trabajo de Hugo Hoppner (Fido), Emil Hansen (Nolde), Ernst Barlach y Peter Behrens. El versátil artista e ilustrador alemán Hans Christiansen (1866-1945) diseñó numerosas portadas utilizando una fuente, fácil de identificar, que imitaba la escritura a mano. Christiansen, natural de Flensburgo, se trasladó a París en 1895 para estudiar en la Académie Julian y fue miembro de la Colonia de artistas de Darmstadt hasta 1902. Además de su trabajo gráfico, también diseñaba estampados para papel pintado, tapices, cerámica y vidrieras.

Carteles y publicidad

A finales del siglo XIX, los carteles y la publicidad se habían convertido en el medio de comunicación de masas dominante en toda Europa. En Francia, la belle époque se resumió en los carteles de Toulouse-Lautrec y Jules Cheret, bajo la influencia del estilo de las planchas xilográficas japonesas de Ukiyo-e. El nuevo proceso litográfico de tres piedras producía colores deslumbrantes. La publicidad se convirtió en un medio popular para artistas como el italiano Leonetto Cappiello, el primero en utilizar un fondo negro. El pintor holandés Jan Toorop (1858-1928), oriundo de Java, trabajó muchos estilos y repartió su tiempo entre diferentes lugares. En Bruselas, fue miembro de Les XX, y en Inglaterra estaba vinculado al movimiento Arts & Crafts. El juego de líneas de sus pinturas simbolistas encontró en la publicidad un nuevo medio.